domingo, 8 de junio de 2014

todos sobre los niños.



EL SUEÑO Y EL DESCANSO.


CONCEPTO DEL SUEÑO.
El sueño es un proceso complejo regulado por el cerebro y guiado por el reloj biológico e interno que se desarrolla en ciclo de 24 horas, también es una necesidad biológica, su finalidad es procurar un descanso al organismo y recuperar energías gastadas. No es un estado pasivo, sino un estado activo durante el cual tiene lugar cambios en las funciones corporales y en la actividad mental.
Cuando hablamos de sueño infantil nos referimos al periodo diurno o nocturno durante el cual niño/a: descansa, asimila y organiza lo visto y aprendido y madura física y psíquicamente.
FUNCIONES DEL SUEÑO.

El sueño tiene funciones de restauración y protección y sirve para reajustar o conservar los sistemas biológicos. Los niños tienen una mayor proporción el sueño de NREM IV, durante la cual se excreta hormona de crecimiento, Durante el sueño NREM se conserva energía y hay una mayor actividad de división celular. El sueño REM facilita el aprendizaje, la memoria y adaptación conductual, prepara la mente y aclara las  emociones del día.

CONCEPTO DE DESCANSO.

El descanso es el tiempo que el cuerpo necesita para restablecer el equilibrio. Durante el descanso se regenera los nutrientes gastados y se produce una relajación muscular y psíquica.

FUNCIONES DEL EDUCADOR.
Nuestra finalidad como educadores/as a la hora de programar la hora del descanso, es proporcionar las condiciones necesarias para favorecer al máximo esta actividad.
  • Asegurar el equilibrio entre la hora de actividad y de descanso.
  • Hay que tener en cuenta que periodos cortos de descanso a lo largo de la jornada son a veces más eficaces.
  • Los niños necesitan cambiar periódicamente de actividad y disfrutar de tiempos de descanso tras momentos de trabajo. En caso contrario disminuye la capacidad de atención y aparece la fatiga. Por eso es preciso ofrecer actividades diversas, teniendo en cuenta el ritmo de cada niño.
  • En el aula debe haber diferentes espacios, unos que faciliten la tranquilidad y otros  en los que se puedan realizar actividades más dinámicas. Estos espacios deben estar separados.
  • Crear un ambiente confortable y tranquilo que ayude al niño a relajarse. Cuidar la relación educador/a niño/a. Debe existir una buena relación positiva que le proporcione seguridad y afecto.

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